La lotería de desarrollar muy bien o no desarrollar competencias mínimas en Colombia

introducción

En la historia con datos Desigualdad de acceso a educación de calidad: el reto de desarrollar competencias mínimas en Colombia se exponen las dimensiones de la crisis de aprendizaje en Colombia y los retos que debe enfrentar el país para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: Educación de Calidad. Los datos revelan que uno de cada cinco estudiantes termina tercer grado sin alcanzar competencias mínimas, y que esta proporción varía de acuerdo al  lugar de residencia, la capacidad local en la educación, y el nivel socioeconómico de los estudiantes y los establecimientos educativos. 

Esta segunda historia con datos busca reconciliar estos hallazgos con la capacidad que tiene el país para educar a las  niñas y los niños de manera avanzada. En efecto, los resultados de las Pruebas Saber 3 muestran que el sistema educativo colombiano tiene éxito desarrollando capacidades mínimas en la mayoría de sus estudiantes. En Colombia, tres de cada cuatro estudiantes alcanzan niveles mínimos, y de ellos, una proporción importante alcanza niveles satisfactorios o avanzados (Figura 1).

Figura 1. Desarrollo de competencias básicas en los estudiantes

Fuente: elaboración propia basada con base en SABER 3, 2017

Nota: Para conocer los diferentes escenarios que  enfrentan los estudiantes en Colombia sobre el desarrollo de competencias mínimas, explore todas las pestañas de la visualización. Este ejemplo  toma los resultados de la prueba de matemáticas.

Es interesante que el mismo sistema, que no logra proveer a un cuarto de sus estudiantes de tercer grado con habilidades básicas, logra que una proporción similar de alumnos desarrolle niveles avanzados. En lenguaje, el 20% de los estudiantes de tercero en el país alcanza niveles avanzados en comparación con el 18% que obtiene resultados insuficientes. En matemáticas, las proporciones son del 23% y 19%, respectivamente (SABER 3, 2017). El sistema educativo colombiano tiene éxito con la misma cantidad de alumnos que con los que fracasa.

En cuanto a la educación, Colombia no se divide en territorios de estudiantes con habilidades avanzadas y territorios con estudiantes sin capacidades mínimas. Más bien, alumnos con resultados insuficientes y avanzados comparten  el mismo techo: región, departamento o municipio, incluso, el salón de clases.

Esta historia con datos analiza cómo varían las oportunidades para desarrollar habilidades mínimas en diferentes lugares de Colombia. Se compara entre territorios la proporción de estudiantes rezagados y avanzados en cada territorio; qué tanto aprenden de más los estudiantes con puntaje alto en comparación con los puntajes de bajo; y qué tanta ventaja provee pertenecer a un hogar y un colegio con niveles socioeconómicos altos.

¿Qué entendemos por sistema educativo en esta historia?

Lo que ocurre en la escuela explica, en parte, por qué algunos estudiantes no aprenden como se espera. La forma en que se imparte la educación, el pensum académico, el número de alumnos por clase, la infraestructura adaptada para su recreación, entre otros, impactan  el desarrollo de capacidades básicas. Sin embargo, esta historia con datos plantea que el sistema educativo integra todas las dimensiones de la vida de un estudiante de tercer grado que influencian el desarrollo de habilidades mínimas. Por ejemplo, qué educación recibió durante la primera infancia; en qué condiciones  creció y vive el estudiante (ambiente en el hogar y en la comunidad, y distancia del colegio); qué tan preparados y motivados están los profesores y el personal administrativo del establecimiento educativo; y qué tan capaces son los sistemas locales y nacionales de educación (gobierno y sector privado).

¿Por qué  importa esta historia con datos?

Este análisis expone tres razones que se relacionan entre sí. Primero, evidencia la desigualdad de oportunidades dentro de cada territorio. Existen lugares donde la probabilidad de ser un estudiante rezagado es igual a la de ser un estudiante avanzado, y hay otros lugares donde las probabilidades están más concentradas en los niveles más bajos o en los más altos.

Segundo, presenta las diferencias de oportunidades entre los territorios. Las brechas en aprendizaje entre los estudiantes con resultados altos y los estudiantes con resultados bajos varían. Algunos lugares son más equitativos que otros y eso se refleja en el tamaño de las brechas de aprendizaje.

Tercero, en este análisis sobresale la capacidad que tienen los territorios brindando las condiciones necesarias para que sus estudiantes alcancen niveles avanzados, pero también cuestiona cómo estas capacidades coexisten con la incapacidad de dotar a otros estudiantes con habilidades mínimas.

Desigualdad en el nivel de desempeño: la brecha avanzados-rezagados

Los resultados de las Pruebas Saber 3 permiten conocer la proporción de estudiantes que alcanzan niveles de competencia avanzados y la proporción de rezagados en cada territorio. Con ello podemos analizar qué tanto varía la coexistencia de estudiantes con niveles avanzados e insuficientes en matemáticas y en lenguaje en Colombia.

La figura 2 permite ver a detalle la desigualdad en la educación. Allí se compara la proporción de estudiantes con niveles avanzados e insuficientes por región, departamento y municipio.

En la visualización se puede observar que en las regiones Llano, Centro sur, Eje cafetero y Pacífico, la proporción de estudiantes que alcanza niveles avanzados en lenguaje es muy similar a la proporción de estudiantes que no alcanza niveles mínimos. Es decir, en estas regiones el sistema educativo fracasa y tiene éxito con la misma cantidad de alumnos.

Figura 2. Proporción de estudiantes con desempeño insuficiente y avanzado en lenguaje por región

Fuente: elaboración propia con base en SABER 3, 2017

También se observa que en la región Caribe hay una brecha negativa, dado que hay una proporción más alta de estudiantes rezagados que avanzados (24% y 16%, respectivamente); mientras que en la región Centro Oriente la brecha es positiva, dado que hay más estudiantes con capacidades avanzadas (26%) que insuficientes (13%).

La región Caribe y Centro Oriente son las regiones con mayor igualdad porque las probabilidades están más concentradas en los niveles más bajos o en los más altos. Sin embargo, la región Centro Oriente es la que mayor provee oportunidades en educación ya que tiene mayor probabilidad de tener estudiantes avanzados.

Un análisis más granular muestra la variación interregional o interdepartamental de la brecha “proporción de avanzados - proporción de rezagados” (Figura 3). Por ejemplo, al filtrar la región Caribe, los departamentos de San Andrés y la Guajira alcanzan  la mayor brecha negativa. Hay más estudiantes con niveles insuficientes que avanzados (31% vs 6% y 32% vs 11%, respectivamente). En contraste, el Atlántico, que también hace parte de la región Caribe, es el único departamento que  evidencia una brecha positiva: más estudiantes avanzados (24%) que insuficientes (18%).

Figura 3. Brechas entre estudiantes avanzados y rezagados

Fuente: elaboración propia con base en SABER 3, 2017

Departamentos como Antioquia, Casanare, Huila, Nariño, Tolima y Risaralda se caracterizan por tener una misma proporción de estudiantes avanzados y rezagados: entre el 16% y el 19% por categoría, con diferencias menores a 2 puntos porcentuales. En estos departamentos, la probabilidad de ser un estudiante con resultados muy altos es muy similar a la probabilidad de ser un estudiante con resultados muy bajos.

Cundinamarca, Boyacá y Santander,  son departamentos con una  mayor brecha positiva, dado que la diferencia entre estudiantes avanzados y rezagados es más de 10 puntos porcentuales.

La visualización anterior permite hacer el análisis de brecha “proporción avanzados - proporción rezagados” a nivel municipal. Se destacan municipios como Puerto Colombia, en el Caribe; Cota, en Centro Oriente; Guadalupe, en Centro Sur; Envigado, en Eje Cafetero; Guamal, en el Llano, y San Pedro, en el Pacífico, por tener una proporción alta de estudiantes con nivel avanzado, y una proporción muy baja de estudiantes con nivel insuficiente. ¿Cuál es la brecha en tu municipio?

La brecha avanzados-rezagados por clasificación de ruralidad

La figura 4 refleja la lotería de desarrollar o no desarrollar competencias mínimas en educación dependiendo del nivel de ruralidad del lugar donde se viva. En las áreas rural disperso y rural, la probabilidad de ser un estudiante rezagado es 13 y 9,1 puntos porcentuales más alta que la de ser un estudiante avanzado. Por el contrario, las ciudades y aglomeraciones urbanas presentan una situación contraria al tener una brecha positiva de 8 puntos porcentuales. Lo anterior es un ejemplo de las diferencias en oportunidades entre la educación rural y la urbana. Debilidades institucionales se reflejan en las pocas oportunidades de desarrollar competencias mínimas en las zonas más distantes del país. No obstante, estas zonas logran que una proporción importante de estudiantes desarrolle habilidades avanzadas.

Figura 4. Diferencia porcentual del resultado medio - Clasificación de ruralidad

Fuente: elaboración propia con base en SABER 3, 2017

Desigualdad en los puntajes: ¿cuánto aprenden de más los mejores estudiantes? La brecha P90-P10

Otra forma de evaluar la desigualdad de oportunidades dentro de cada territorio y entre los territorios, es estudiando las diferencias en desempeño entre estudiantes con puntajes altos y los estudiantes con puntajes bajos. De esta forma es posible  conocer qué tanto aprenden de más los estudiantes con mejor desempeño (P90) en comparación con los de menor desempeño (P10), y cómo la brecha P90-P10 varía en el sistema de educación colombiano.

La visualización 5 explica qué es la brecha P90-P10 y estudia de manera desagregada la diferencia porcentual entre los puntajes altos y bajos de las pruebas de lenguaje y matemáticas.

Figura 5. Diferencia entre el percentil 90 y el percentil 10 - Prueba de matemáticas y lenguaje grado 3

Fuente: elaboración propia con base en SABER 3, 2017

A nivel nacional , el puntaje de un estudiante con desempeño alto en matemáticas (percentil 90 - P90), equivalente a 402 puntos,  es 34% mejor que el puntaje de un estudiante con desempeño bajo (percentil 10 - P10), cuyo puntaje es 232. Es posible decir que en Colombia un estudiante con desempeño alto (P90) desarrolla un tercio más de sus capacidades que un estudiante con desempeño bajo (P10).

La diferencia de los resultados altos y bajos, medido por la brecha P90-P10, varía  un máximo del 35%, en las regiones Centro Oriente y Pacífico, y un mínimo del 30%, en la región Centro Sur.

A nivel departamental existe mayor variación: Bogotá y Valle del Cauca (37%) tienen las brechas más amplias, comparado con Guainía (23%), Vichada (23%) y Vaupés (20%), los departamentos con las brechas más reducidas. Un análisis entre las capitales de los departamentos muestra que Cali (39%) y Bogotá (37%) se sitúan como las ciudades con las mayores brechas, comparado con Montería (33%) y Cúcuta (32%) con las menores.

La figura 5 también permite analizar  la variación de la brecha P90-P10 entre municipios. A mayor nivel de granularidad, se puede observar mayor variación. Por ejemplo, San Pedro, municipio ubicado en el Valle del Cauca, es el más desigual con una brecha P90-P10 de 42%, comparado con El Águila donde la brecha es de 23%..

Entre estudiantes de nueve años existen grandes brechas de aprendizaje en Colombia.

¿En qué lugares es más relevante el nivel socioeconómico de los establecimientos educativos?

Entre menor sea la relación entre el contexto socioeconómico y los resultados, mayor es la equidad del sistema educativo. En la historia con datos Desigualdad de acceso a educación de calidad para el desarrollo de competencias mínimas en educación temprana en Colombia se explica que el puntaje medio de un establecimiento tipo 4 en Colombia es 14% mejor que el puntaje medio en establecimientos tipo 1. Sin embargo, estas diferencias varían ampliamente a lo largo del territorio.

La figura 6 compara la diferencia entre los puntajes medios (P50) de los establecimientos tipo 1 y 4 por región, departamento y municipio. Entre menor sea la diferencia, existen menores brechas de aprendizaje entre estos tipos de establecimientos. Es decir, menor es la importancia del contexto socioeconómico de los colegios.

A nivel regional, esta diferencia varía entre 22% en la región Centro Oriente y 40% en las regiones Caribe y Llano. La brecha en aprendizaje entre establecimientos tipo 4 y 1 es mayor en la región Caribe y Llano, que en la región central. A nivel departamental, La Guajira (44%) y Bolívar (43%) sobresalen como los departamentos con mayores brechas, comparado con Bogotá (16%) y Caldas (14%) que tienen las menores. Dentro del país hay lugares donde la relación entre el contexto socioeconómico y los resultados es menor que en otros.

Figura 6. Diferencia porcentual del resultado medio - Nivel socioeconómico del establecimiento 4 vs 1

Fuente: elaboración propia con base en SABER 3, 2017

conclusiones

Si un viajero visitara el país y eligiera un estudiante de tercer grado al azar, la probabilidad de que este no haya desarrollado competencias mínimas es igual a la probabilidad de que las haya desarrollado de manera avanzada.

La historia con datos muestra que se pueden encontrar alumnos con resultados insuficientes y avanzados en todas las zonas del país. No obstante, las diferencias en equidad de acceso a educación de calidad entre territorios es amplia. Si el viajero eligiera un estudiante al azar en la región Caribe, es más probable que sea un estudiante rezagado a que sea un estudiante avanzado. Si, por el contrario, lo eligiera en Bogotá, es más probable que su nivel sea avanzado. Mientras que en el Tolima las probabilidades son similares. No desarrollar competencias mínimas o desarrollarlas muy bien es una lotería que se relaciona con el lugar  donde se estudia y vive.

La inequidad demuestra  que los estudiantes con resultados más altos desarrollan sus habilidades cognitivas al menos un tercio más que los estudiantes con resultados más bajos. Un factor determinante es la capacidad adquisitiva de los hogares. El país está lejos de lograr que las desigualdades en el ingreso sigan determinando las posibilidades de educarse (aunque es interesante ver que hay lugares donde el contexto socioeconómico es más importante que en otros).

En los datos resaltan las capacidades que tienen el país y los territorios brindando las condiciones necesarias para que sus estudiantes alcancen niveles avanzados; pero también cuestionan cómo estas capacidades coexisten con la incapacidad de dotar a otros estudiantes con habilidades mínimas.

En conclusión, dentro del sistema educativo colombiano hay sistemas educativos locales que son más equitativos que otros. ¿Por qué algunos territorios proveen más igualdad de oportunidades?

Notas

(1) El ICFES clasifica los establecimientos educativos en 4 niveles socioeconómicos (NSE) según el promedio del índice socioeconómico de sus estudiantes. En promedio, los establecimientos nivel 1 acogen estudiantes con niveles socioeconómicos más bajos que los establecimientos nivel 4.