Datos, estadísticas y toma de decisiones para el desarrollo sostenible

June, 2021

Margarita Vaca
Investigadora del área de Datos para el desarrollo sostenible
m.vaca@cepei.org

Día a día el pensamiento estadístico es aplicado por todas las personas, actores o sectores, al tomar decisiones a partir de datos y experiencias que hemos recopilado previamente sobre situaciones similares que nos permiten predecir, en cierta medida, cuáles serán las consecuencias de nuestras acciones: desde evitar tomar un transporte público en horas de alto tránsito hasta la planeación y desarrollo económico, social y político de cualquier territorio.

La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han remarcado la necesidad de contar con datos y estadísticas oportunas, actualizadas y de calidad que den cuenta de las necesidades, prioridades y retos de las comunidades, y que nos permitan saber en dónde estamos y cuánto nos falta para lograr el cumplimiento de las metas propuestas en esta Agenda.

¿Qué son los datos y las estadísticas, y para qué sirven?

Los datos son concebidos como un fragmento de una medida, descripción o palabra que en su conjunto puede generar información, mientras las estadísticas son el resultado de clasificar y analizar un conjunto de datos asociado (Sosa, 2014) a hechos que tienen una o varias características comunes que conllevan a obtener conclusiones de acuerdo con un contexto específico.

Sin duda los datos son el punto de partida para comprender mejor el comportamiento humano o los fenómenos sociales. No obstante, los datos por si solos pierden interés. Por lo cual, deben transformarse en estadísticas que faciliten un entendimiento profundo del panorama o escenario que se quiere evaluar.

Las estadísticas permiten conocer mejor una sociedad e inferir su calidad de vida, pasado y potencial futuro (Ver Estadísticas: el poder de los datos para cambiar vidas). Por ejemplo, conocer el histórico de la tasa de desempleo de una ciudad brinda insumos para identificar cuán débil o robusto es su mercado laboral y las instituciones competentes entorno a este, así como deducir las condiciones de vida de sus habitantes. De tal forma, las estadísticas posibilitan cuantificar la realidad y disponer de insumos para que los tomadores de decisiones creen estrategias efectivas o proyectos, con conocimiento de causa, que contrarresten las estadísticas negativas o las mantengan, en caso de que sean favorables, para la dinámica social de la población.

Estadísticas para el desarrollo sostenible y los ODS

Las estadísticas son una herramienta para visibilizar las vulnerabilidades y desigualdades que limitan tanto el desarrollo humano como económico de la población, que implican retrocesos en el logro de los ODS.

La Agenda de Desarrollo Sostenible demanda contar con estándares de calidad en la producción de datos, que permitan obtener estadísticas confiables, comparables y pertinentes para entender las particularidades de cada país y sus territorios, así como dar seguimiento a sus avances en cada uno de los ODS e identificar las mejores estrategias para responder a los retos que surjan.

En línea con el lema de ‘no dejar a nadie atrás’, uno de los principios  de la Agenda 2030, las estadísticas deben contar con el mayor grado de desagregación posible que refleje las realidades locales y permita a los tomadores de decisiones formular políticas públicas acordes a las características y el contexto social, económico y política.

Asimismo, las estadísticas son un instrumento para que la ciudadanía se empodere y sustente sus decisiones, investigaciones o propuestas con evidencia. Por lo cual, deben ser de fácil acceso, comprensión y lo más completas posible  (Ver Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales). Lo anterior no solo permite aumentar la capacidad de agencia de las sociedades, sino, además, fortalece la confianza de los usuarios en las instituciones productoras de estadísticas para crear alianzas de cooperación en pro del desarrollo sostenible.

Las estadísticas también nos ayudan a responder preguntas sobre situaciones coyunturales de gran impacto como lo ha sido la pandemia de la COVID-19. De acuerdo con el análisis de 72 series de estadísticas de los indicadores de los 17 ODS para América Latina y el Caribe, la crisis sanitaria ha puesto en riesgo el cumplimiento de las metas de los ODS, lo que ha dado como resultado  el siguiente escenario (Cepal, 2020):

→ 4 de los 74 indicadores alcanzaron la meta

→ 15 probablemente alcancen la meta según la tendencia actual

→ 8 necesitan más intervenciones de políticas públicas para alcanzar la meta

→ 13 requieren una fuerte intervención de políticas públicas para alcanzar la meta

→ 27 están estancadas respecto a la meta

→ 5 están en retroceso respecto a la meta

Por último, las estadísticas son insumos para crear proyecciones y posibles escenarios de una situación, a fin de orientar las decisiones de todos los actores, en especial del sector gubernamental. Por ejemplo, en diferentes países las medidas de restricción de movilidad y aislamiento exacerbaron problemas sociales como la pobreza. En el caso de Colombia, para 2020 se estimaba un aumento de la tasa de la pobreza de 10,4 puntos porcentuales con respecto a 2019 (35,7%). No obstante, gracias al análisis de estas estadísticas y la  implementación de programas sociales tanto ordinarios como extraordinarios, el porcentaje fue de 42,5%, es decir 3,6 puntos porcentuales menos de los esperado (DANE, 2021), evitando que 1,7 millones de personas cayeran en la pobreza en línea con el objetivo de erradicar la pobreza.

Los datos y las estadísticas reflejan las lecciones aprendidas del pasado, las buenas prácticas del presente y los retos del futuro, lo cual nos permite trazar una hoja de ruta para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible justificada y centrada en las personas.